

Somos una fundación católica sin fines de lucro, dedicada a promover la sanación y restauración integral de la persona y las familias, comprometidos con la transformaciónde la sociedad a la luz del Evangelio.
Acogemos , acompañamos y guiamos hacia el amor sanador de Jesucristo.
Nuestra Misión
Guiar a las personas y familias haciael amor sanador de Jesucristo para transformar sus vidas.
Nuestra Visión
Ser un instrumento de sanación y esperanza que transforme la sociedad a través de familias restauradasen el amor de Dios.
Beneficiarios
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Personas en crisis de fe, personal o existencial.
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Familias en crisis.
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Matrimonios que buscan restauración.
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Consagrados que requieren acogida, discernimiento y restauración.
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Toda persona que desee iniciar un camino de crecimiento humano y espiritual.

Acogemos
Brindamos un espacio seguro de escucha, respeto y cercanía

Acompañamos
Ofrecemos orientación humana y espiritual en procesos de sanación y discernimiento.

Formamos
Desarrollamos cursos, talleres, retiros y programas que fortalecen la vida cristiana y el crecimiento integral.

Evangelizamos
Anunciamos el amor misericordioso de Dios para que cada persona descubra la alegría del Evangelio y renueve su esperanza.
Nuestra Directiva


Mónica Torres
Fundadora
Ana Manrique
Presidente



Cecilia Martínez
Directora Ejecutiva
Angélica Torres
Directora de desarollo de proyectos
Christian Huenchun
Director de gestión proyectos

Carmen Rivero
Directora académica y de contenidos

María Crsitina Oñate
Directora de finanzas

Paula Vásquez
Directora de vinculación y desarrollo de socios

Juan Cristóbal Caballero
Secretario y Asesor Jurídico
Nuestros Valores
Respeto por la Dignidad Humana
Reconocemos en cada persona un hijo amado de Dios, digno de ser escuchado, acompañado y respetado.
Confidencialidad
Protegemos con responsabilidad la confianza depositada por quienes buscan nuestra ayuda.
Esperanza
Anunciamos que siempre existe un camino de restauración cuando el corazón se abre al amor de Dios.
Docilidad al Espíritu Santo
Nos dejamos conducir por el Espíritu Santo para ser instrumentos de la gracia y del amor misericordioso de Dios.